Las pulperías una cultura del pasado
Hazell Villarreal Obando
Estudiante de Periodismo
hazell00villa@hotmail.com
Si
alguien le dice a un niño que le va comprar dulces, lo primero que se imagina es
ir al súper. Pero la misma frase hace algunos años, era asociada con ir a la pulpería.
La vida
social y económica de los pulperos se ve amenazada, luego que la presidenta de
la República Laura Chinchilla informó que la cadena de Walmart, cuenta con 552
supermercados.
La
cultura de las pulperías están en el olvido, según publicación del Financiero
las personas prefieren recorrer distancias y hacer grandes filas para pagar,
que la lealtad a los pulperos.
Un grupo
de costarricense se organizo para defender las pulperías, se registraron en
diferentes páginas web y son conocidos con el nombre “Por la defensa de las
Pulperías” para que las personas no pierdan la cultura de visitar una.
En el
país era común encontrar pulperías, un censo en el año 1990 informó que fue
unos de los principales oficios de las personas. Eran vistas como los puntos de
reunión donde las personas se organizaban para contar chistes y estar al tanto
de las noticias del pueblo, no había
diferencia de edad.
Las
personas llegaban a pedir fiado y eran apuntados en unas libretas donde se
llevaba una lista de las cosas con su respectivo precio, pero las personas que
no pagaban eran puestas en una lista que tenía como título “Morosos”, conforme
pagaban eran borrados.
Se
podían observar diferentes rótulos pegados en las paredes “Hoy no se fía,
mañana sí”, en ocasiones hasta tenían dibujos donde se podía apreciar el
pulpero delgado porque dio fiado y al par uno bien vestido que vendió de
contado.
Las pulperías siguen en lucha por mantener sus clientes, a pesar de las grandes cadenas de supermercados, un sondeo por la empresa GS1 sobre el consumo de los costarricenses reveló que el 68% de los encuestados realiza sus compras en grandes supermercados.

